Ingredientes
para cuatro personas:
2 cucharaditas de sake.
1/2 cucharadita de sal.
3 cucharaditas de langostinos pequeños cocidos y pelados.
2 cucharaditas de semillas de sésamo.
100 g de filetes de bacalao.
2 cucharadas de azúcar.
Colorante rojo vegetal.
Ramitas de berros como adorno.
200 g de arroz de grano corto.
1 cucharada de mirin.
1 d.l. de vinagre arroz.
1 cucharada de azúcar y ½ de sal

Preparación

Ponemos el arroz en remojo para que repose durante una media hora.

Salamos los langostinos con una pizca de sal y los rociamos con media cucharada de sake.

Calentamos una sartén pequeña y tostamos las semillas de sésamo a fuego lento. Después, las aplastamos en un mortero para que desprendan el sabor.

Ahora preparamos el arroz al vinagre para sushi y mientras esté todavía caliente lo mezclamos con las semillas de sésamo y los langostinos.

Cocemos el filete de bacalao en agua hirviendo justa para que lo cubra. Lo escurrimos, lo pelamos y le quitamos las espinas cuidadosamente. Acto seguido, lo secamos con papel de cocina absorbente.

Chafamos el bacalao con un tenedor para obtener copos finos. Ponemos el pescado, el azúcar, el resto del sake y la sal a cocer a fuego lento durante un minuto, removiendo constantemente.

Desleímos un pellizco del colorante rojo en agua y lo añadimos al pescado sin dejar de remover para que se tiña de un color rosado uniformemente.

En un molde con forma de flor, extendemos algunos copos rosados y agregamos un poco de la mezcla del arroz presionando con los dedos.

Volcamos el contenido y repetimos el proceso con e1 resto del bacalao y del arroz. Servimos las flores de cerezo en 2 platos individuales, guarneciendo con las ramitas de berros.